Previous Page  42 / 52 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 42 / 52 Next Page
Page Background

42

JULIO-AGOSTO 2017

ASTRONÁUTICA

destruido todas las huellas. En la Tierra, la tec-

tónica de placas ha reciclado una porción sig-

nificativa de la corteza que existía antes del

período Cámbrico; otros fenómenos geológi-

cos y agentes atmosféricos son también des-

tructivos, incluso en períodos cortos. Marte

estaría mejor adaptado para preservar cual-

quier evidencia alienígenas, pero ésta podría

quedar escondida bajo metros de arena y

hielo. La Luna merece una consideración es-

pecial, ya que es un puesto de observación

ideal para nuestro planeta y un lugar ideal

para dejar un mensaje destinado a una futura

civilización tecnológica terrestre, cuya existen-

cia podría quizás preverse basada en el des-

arrollo evolutivo de las especies animales. Pe-

ro la craterización de la superficie de la Luna,

más pronunciada en épocas anteriores, pone

límites obvios y sustanciales a la conservación

de cualquier producto extraño. Los expertos

en el sector están de acuerdo en afirmar que,

en la parte interna del sistema solar, las es-

tructuras abandonadas en la superficie de un

planeta o en un fondo marino o en el espacio

libre (en órbita independiente alrededor del

Sol o situada en un punto de Lagrange) sería

rastreable y reconocible durante un período

no superior a unos 100 millones de años. Los

pronósticos son menos pesimistas para algu-

nas de las lunas rocosas de los planetas gigan-

tes y para objetos en el Cinturón de Kuiper,

aunque considerar estos objetivos interesan-

tes desde nuestro punto de vista presupon-

dría una visita a gran escala a nuestro sistema

planetario y en ese caso no debe haber nin-

guna falta de evidencia reconocible incluso

en el cinturón de asteroides principal más

cercano. Si no es obvio dónde mirar, es aún

menos obvio qué buscar. Hasta los 100 millo-

nes de años antes mencionados, los produc-

tos a gran escala, como las naves espaciales

y quizá las bases permanentes, podrían ser

reconocibles. Sin embargo, los alienígenas

podrían haber decidido no dejar rastros,

para no interferir con nuestra evolución (un

poco como los documentalistas hacen con

UNIVERSO

Artwork by Bob Layzell