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JULIO-AGOSTO 2017

CRÓNICAS ESPACIALES

UNIVERSO

plicar por qué los astrónomos ven las

supernovas de las estrellas más masi-

vas, muy raramente dice Christopher

Kochanek, profesor de astronomía

en la Universidad Estatal de Ohio y

eminente erudito de Ohio en Cosmo-

logía Observacional. Al parecer, has-

ta el 30 por ciento de esas estrellas,

puede colapsar silenciosamente en

agujeros negros, no se requiere su-

pernova.

«La visión típica es que una

estrella puede formar un agujero

negro sólo después de que pase por

supernova»

, explica Kochanek.

«Si

una estrella no llega a supernova y

aun así forma un agujero negro, ayu-

daría a explicar por qué no vemos su-

pernovas de las estrellas más masi-

vas».

Él dirige un equipo de astróno-

mos que publicaron sus últimos re-

sultados en los

Avisos Mensuales de

la Real Sociedad Astronómica

. Entre

las galaxias que han estado obser-

vando se encuentra la NGC 6946,

una galaxia espiral situada a 22 mi-

llones de años luz de distancia, que

se apoda la “Galaxia de los fuegos

artificiales”, porque son frecuentes

las supernovas. La última fue SN

2017eaw, descubierta el 14 de mayo.

Desde 2009, una estrella particular,

llamada N6946-BH1, comenzó a bri-

llar débilmente. En el año 2015, pa-

recía haberse desvanecido. Después

de que el reastreo del LBT para su-

pernovas fallidas encontrara la es-

trella, los astrónomos apuntaron

con los telescopios espaciales Hub-

ble y Spitzer para ver si todavía es-

taba allí aunque atenuada. También

utilizaron Spitzer para buscar cual-

quier radiación infrarroja que ema-

El colapso de una

estrella genera un

agujero negro

por NASA/ESA

traducido por Miguel Sánchez González

L

os astrónomos han observado

como una estrella masiva y mo-

ribunda ha renacido probable-

mente como un agujero negro. Se

tomó el poder combinado del Teles-

copio Binocular Grande (LBT), y los

telescopios espaciales Hubble y Spit-

zer de la NASA para buscar restos de

la estrella consumida, para descubrir

que, tan solo, había desaparecido de

la vista. Se fue con un suspiro en

lugar de una explosión. La estrella,

que era 25 veces más masiva que

nuestro Sol, debería haber explotado

en una supernova muy brillante. En

su lugar, se apagó y dejó tras de sí un

agujero negro. “Fracasos” como éste

en una galaxia cercana podrían ex-