Universo noviembre-diciembre 2026

NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2026 ASTRO PUBLISHING media de las superficies de los saté- lites de Urano y Neptuno también fue muy baja, normalmente de 3-10 km/px. Por último, Caronte fue fo- tografiado por New Horizons con una resolución máxima de 800 m/px. Ante esta situación, el astrónomo T. Joseph W. «Joe» Lazio, del Labora- torio de Propulsión a Chorro de la NASA, formuló en su artículo «Tech- nosignatures in the Solar System», publicado el pasado junio en arXiv , una hipótesis provocadora: «Una o más tecnofirmas físicas extraterres- tres podrían estar presentes en el Sistema Solar» . Una tecnofirma —o D e arriba abajo, las sondas Pio- neer, Voyager y New Horizons aparecen al emprender su largo vagar sin rumbo por la Vía Láctea. [NASA] tecnomarcador— es cualquier pro- piedad o efecto medible que aporte pruebas científicas de una tecnolo- gía pasada o presente. En otras pa- labras y, en este contexto concreto, una tecnofirma es cualquier indicio que demuestre el uso de tecnología no terrestre en algún lugar del Sis- tema Solar. Lazio se pregunta —y nos pre- gunta— sí, dado el estado actual de las cosas, es posible refutar su hi- pótesis. Para responder a esta pre- gunta, el astrónomo parte de un hecho indiscutible: cinco sondas te- rrestres —Pioneer 10 y 11, Voyager 1 y 2 y New Horizons— han abando- nado o están a punto de abandonar el Sistema Solar e iniciar un larguí- simo vagar por nuestra galaxia. En escalas temporales de decenas o cientos de miles de años, esas son- das pasarán a gran velocidad cerca —a fracciones de pársec— de otros sistemas planetarios; al cabo de mi- llones de años, quizá incluso rocen un planeta. No hay certeza de que esto ocurra, pero la mera existencia de esas cinco sondas demuestra que una civilización tecnológica puede enviar artefactos a otras estrellas, de forma más o menos voluntaria. Si tenemos en cuenta que nuestra civilización está dando sus primeros pasos en esta práctica y que en la galaxia podrían existir civilizaciones tecnológicamente más avanzadas, no podemos descartar a priori que varias sondas hayan atravesado o estén atravesando el espacio inte- restelar. De ser así, la presencia de tecnología extraterrestre en nues- tro Sistema Solar quizá no sea pura fantasía. Según estén en vuelo o posados, en silencio o comunicándose, Lazio di- vide su posible presencia en cuatro

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