Universo noviembre-diciembre 2026
52 NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2026 ASTRO PUBLISHING maños, y determinaron sus órbitas. En estas observaciones coordinadas, los equipos estudiaron dos tipos di- ferentes de TNO. Los primeros, los TNO dinámicamente «fríos», perma- necen en sus órbitas originales, rela- tivamente circulares, alrededor del Sol y en el plano del Sistema Solar. El segundo tipo, los TNO dinámica- mente «calientes», se formó entre las posiciones actuales de Urano y Neptuno, pero fue empujado hacia el exterior, hasta su ubicación actual, cuando los gigantes gaseosos exte- riores migraron durante las primeras etapas de la historia del Sistema Solar. Hoy se encuentran en órbitas muy elípticas y entran y salen del plano de nuestro sistema. Antes de estas observaciones, los astrónomos creían que los TNO pequeños tanto de la población caliente como de la fría habrían sufrido numerosas coli- siones, lo que habría modificado sus superficies respecto a las de los TNO mayores. Pero las observaciones no mostraron eso. Por el contrario, los cuerpos pequeños se parecen a sus homólogos de mayor tamaño. Esto implica que las colisiones no alteran de manera significativa las superfi- cies: quizá porque hay menos colisio- nes de las esperadas o porque los TNO conservan de algún modo su composición primordial, anterior a las colisiones. Los equipos todavía in- tentan desentrañar este misterio. «Podría imaginarse un escenario en el que los golpes y la fragmentación modificaran la composición de la su- perficie, y entonces los diminutos TNO mostrarían un color superficial distinto del de sus hermanos mayo- res. Por eso resulta realmente fasci- nante comprobar que, de algún modo, los objetos más pequeños están ‘recordando’ y conservando la historia de cómo se formaron» , afir- mó Anastasia Morgan, doctoranda de la Universidad del Norte de Ari- zona y directora del estudio sobre color y composición. «Estos TNO di- https://www.youtube.com/watch?v=KDQYSUR0F1o E ste vídeo explica cómo Hubble y Webb ofrecen a los científicos una nueva visión de algunos de los supervivientes más antiguos del Sistema Solar y re- velan nuevas pistas sobre cómo se formaron por primera vez los bloques de construcción de los planetas, incluida la Tierra. [NASA’s Goddard Space Flight Center. Paul Morris: Lead Producer] y tanto si es denso como poco com- pacto» , explicó Marielle Eduardo, doctoranda de la Universidad de Victoria y directora del estudio sobre la distribución por tamaños. Los in- vestigadores también encontraron menos cuerpos muy pequeños de los que predecían algunos modelos de formación planetaria. Webb descu- brió 27 TNO nuevos y extraordinaria- mente tenues; uno de ellos es tan débil que equivale a estar en la Tie- rra y ver un pequeño enjambre de luciérnagas en la Luna. El menor de los observados tiene un diámetro de unas 3 millas —5 kilómetros—, apro- ximadamente cinco veces menor de lo que pueden detectar los telesco- pios terrestres más sensibles. Este proyecto no habría sido posible sin el trabajo conjunto de Hubble y Webb para detectar y caracterizar estos TNO. Con la sensibilidad de Hubble en luz visible y la de Webb en infrarrojo, los telescopios espaciales ofrecen más información de la que cualquiera de ellos podría proporcio- nar por separado. námicamente ‘calientes’ conservan una firma del lugar donde nacieron, aunque desde entonces sus órbitas se hayan mezclado» , añadió el coau- tor David Trilling, de la Universidad del Norte de Arizona. Tanto las poblaciones «calientes» como las «frías» parecen conservar los mismos colores que tenían al for- marse, con pocos cambios desde el nacimiento del Sistema Solar. Los datos de Webb también permitieron medir el número de objetos de cada tamaño. Los investigadores descu- brieron que las distribuciones gene- rales por tamaños de ambas pobla- ciones eran sorprendentemente simi- lares. «Es muy interesante que el proceso de formación de planetesi- males termine produciendo la misma distribución de tamaños en las po- blaciones fría y caliente, pese a ha- berse formado en regiones distintas del Sistema Solar primitivo. El pro- ceso parece ser insensible a las con- diciones del disco y produce tama- ños de planetesimales semejantes tanto si el disco es caliente como frío, ! UNIVERSO
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