Universo noviembre-diciembre 2026

estructura anular semejante a un embudo. «Por primera vez, estas ob- servaciones de ALMA han captado este embudo invisible de campos magnéticos» , explicó Ching. «Es emocionante porque demuestra una teoría de hace décadas sobre cómo nacen estrellas como nuestro Sol y lanzan potentes chorros cósmicos» . El equipo aprovechó la excepcional capacidad de resolución de ALMA (unas 30 veces superior a la de teles- copios anteriores) para medir la débil polarización del monóxido de carbono que emite el flujo alrede- dor de IRAS 4A. Esa señal de polari- zación permitió a los investigadores rastrear la morfología y la intensi- dad del campo magnético que atra- viesa el flujo a distancias de apenas unos cientos de unidades astronómi- cas (la distancia media entre la Tierra y el Sol) de la joven estrella. Los in- vestigadores determinaron que el campo magnético tenía una inten- sidad de unas pocas milésimas de gauss (modesta en comparación con un imán doméstico, pero enorme a escala del espacio interestelar) y que se enrollaba alrededor del flujo co- mo una bobina, perpendicular a la dirección en que circulaba el gas y en consonancia con la rotación del propio flujo. Esa geometría es la firma de un campo magnético «to- roidal», o en forma de anillo, exac- tamente como los modelos teóricos habían predicho durante décadas, aunque nunca se había confirmado directamente con este nivel de deta- lle. «Este estudio constituye la pri- mera observación, y la de mayor resolución, de campos magnéticos toroidales con intensidades de mili- gauss a una escala de varios cientos de unidades astronómicas de una protoestrella» , añadió Ching. «Sabí- amos que IRAS 4A era un caso de manual: hace 20 años, en un trabajo publicado en Science , comprobamos que esta región seguía el colapso im- pulsado magnéticamente previsto por la teoría» , señaló Josep Miquel Girart, coautor e investigador del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE- CSIC) y del Instituto de Estudios Es- paciales de Cataluña (IEEC). El equipo descubrió además una ventaja inesperada: una relación matemática sencilla, basada en el principio físico conocido como ley de Ampère, que vincula la torsión del campo magnético con las corrientes eléctricas que circulan por el gas. Como esta relación sigue un patrón lineal y predecible, ofrece a los as- trónomos una nueva forma, más di- recta, de determinar la dirección de los campos magnéticos en las nubes de gas y polvo donde nacen las es- trellas, una medición especialmente difícil. Comprender cómo los campos magnéticos dan forma a los flujos estelares ayuda a explicar una etapa fundamental de la formación este- lar: cómo las estrellas jóvenes se des- prenden del exceso de material y de momento angular para poder seguir creciendo, en vez de desintegrarse por su propia rotación. Se cree que el mismo proceso físico actúa a esca- las muy distintas en todo el Uni- verso, desde estrellas recién nacidas como la estudiada hasta los agujeros negros supermasivos que alimentan galaxias lejanas. UNIVERSO NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2026 E sta ilustración artística muestra el campo magnético retorcido y con forma de embudo (representado por líneas blancas en espiral) que ALMA detectó alre- dedor del flujo de gas expulsado por una estrella joven inmersa en NGC 1333 IRAS 4A. Los nuevos datos revelaron esta estructura anular con un detalle sin precedentes y confirmaron una predicción formulada hace décadas sobre cómo los campos magnéticos lanzan y moldean los potentes chorros de las estrellas jóvenes. [NSF/AUI/NSF NRAO/M. Weiss] !

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