Universo mayo-junio 2026
14 MAYO-JUNIO 2026 ASTRO PUBLISHING con tanto detalle» , afirma Bar- nes. El conjunto de datos revela la CMZ como nunca antes, des- de estructuras de gas de dece- nas de años luz de diámetro hasta pequeñas nubes de gas alrededor de estrellas indivi- duales. En concreto, el gas que se estu- dia con ACES (siglas de ALMA CMZ Exploration Survey, son- deo de exploración de la zona molecular central con ALMA) es gas molecular frío. El sondeo desentraña la intrincada quí- mica de la CMZ, detectando do- cenas de moléculas diferentes, desde las simples, como el mo- nóxido de silicio, hasta las orgá- nicas más complejas, como el metanol, la acetona o el etanol. El gas molecular frío fluye a lo largo de filamentos que ali- mentan grupos de materia a partir de los cuales pueden cre- cer estrellas. En las afueras de la Vía Láctea sabemos cómo ocu- rre este proceso, pero dentro de la región central los eventos son mucho más extremos. «La CMZ alberga algunas de las es- trellas más masivas conocidas en nuestra galaxia, muchas de las cuales viven rápido y mue- ren jóvenes, terminando sus vidas en potentes explosiones de supernovas e incluso hiper- novas» , declara el líder de ACES, Steve Longmore, profe- sor de astrofísica en la Universi- dad John Moores de Liverpool (Reino Unido). Con ACES, la co- munidad astronómica espera comprender mejor cómo influ- yen estos fenómenos en el na- cimiento de las estrellas y si nuestras teorías de formación estelar se mantienen en entor- nos extremos. «Al estudiar có- mo nacen las estrellas en la CMZ, también podemos obte- ner una imagen más clara de cómo crecieron y evoluciona- ron las galaxias» , agrega Long- more. «Creemos que la región comparte muchas característi- cas con las galaxias del universo temprano, donde las estrellas se formaban en entornos caóti- cos y extremos» . Para recopilar este nuevo con- junto de datos, el equipo uti- lizó ALMA, una instalación operada por ESO y sus socios en el desierto de Atacama, en Chile. De hecho, esta es la pri- mera vez que se escanea un área tan grande con esta insta- lación, lo que la convierte en la imagen más grande de ALMA. En el cielo, el mosaico (obte- nido al unir muchas observacio- nes individuales, como juntar piezas de un rompecabezas) es tan largo como tres lunas llenas puestas una al lado de la otra. «Al diseñar el sondeo ya es- perábamos un alto nivel de de- talle, pero, sinceramente, nos sorprendieron la complejidad y la riqueza reveladas en el mo- saico final» , declara Katharina Immer, astrónoma de ALMA en ESO, que también forma parte del proyecto. Los datos de ACES se presentan en cinco artículos, ahora aceptados para su publi- cación en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. «La próxima actualización de sensibilidad de banda ancha de ALMA, junto con el Telesco- pio Extremadamente Grande de ESO, pronto nos permitirá adentrarnos aún más en esta región, resolviendo estructuras más finas, rastreando químicas más complejas y explorando la interacción entre estrellas, gas y agujeros negros con una claridad sin precedentes» , con- cluye Barnes. «En muchos sen- tidos, esto no es más que el comienzo» . E ste montaje muestra la distribución de diferentes moléculas en la Zona Molecular Central (CMZ por sus siglas en inglés) de la Vía Láctea. Las observacio- nes se realizaron con ALMA (Atacama Large Millime- ter/submillimeter Array) como parte del sondeo ACES (ALMA CMZ Exploration Survey, sondeo de explora- ción de la zona molecular central con ALMA). ACES ha mapeado la distribución de varias docenas de mo- léculas presentes en el centro de nuestra galaxia. Aquí mostramos cinco de ellas, de arriba a abajo: monosulfuro de carbono, ácido isocianhídrico, monó- xido de silicio, monóxido de azufre y cianoacetileno. [ALMA(ESO/NAOJ/NRAO)/S. Longmore et al.] ! UNIVERSO
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