Universo mayo-junio 2026

11 MAYO-JUNIO 2026 ASTRO PUBLISHING violenta como una supernova. En su lu- gar, los arcos, lóbulos y la nube central de polvo probablemente se originan en una serie coordinada de eventos de expulsión poco comprendidos en el núcleo enrique- cido en carbono de la estrella moribunda. Estrellas envejecidas como ésta forjaron y liberaron el polvo que finalmente sem- bró futuros sistemas estelares, como nues- tro propio sistema solar, que se condensó en la Tierra y otros planetas rocosos hace 4.500 millones de años. Hubble ya había observado la Nebulosa del Huevo anteriormente. Una primera imagen en luz visible tomada con WFPC2 fue complementada en 1997 por una ima- gen en el infrarrojo cercano de NICMOS, que ofreció una mirada más detallada a la luz emitida por la nebulosa. En 2003, ACS proporcionó una nueva vista de la Nebu- losa del Huevo, mostrando la extensión completa de las ondas de polvo que la ro- dean. Una imagen posterior del instru- mento WFC3 de Hubble en 2012 se centró en la nube central de polvo y en los dra- máticos flujos de gas. Esta nueva imagen combina los datos utilizados para crear la imagen de 2012 con observaciones adicio- nales del mismo programa, ofreciendo la visión más nítida hasta ahora de este in- trincado huevo cósmico. Los datos se ob- tuvieron para poder compararlos direc- tamente con observaciones anteriores. La alta resolución de Hubble permite a los as- trónomos estudiar cómo han evolucio- nado pequeños detalles en la envoltura polvorienta de la nebulosa durante la úl- tima década y más, comparando imágenes nuevas y antiguas. Esta investigación con- tribuye a mejorar los modelos científicos de nebulosas planetarias, permitiendo a los astrónomos calcular con precisión la evolución de todo tipo de estallidos este- lares similares. Poder volver a observar un tesoro celeste tan notable como la Nebu- losa del Huevo a lo largo de las décadas es una de las ventajas del vasto archivo de datos de calidad del Telescopio Espacial Hubble. Con su amplio rango de capacida- des y más de treinta y cinco años de ope- ración, es verdaderamente único entre los observatorios astronómicos. UNIVERSO E sta impresionante imagen del Teles- copio Espacial Hubble revela un dra- mático juego de luces y sombras en la Nebulosa del Huevo, esculpido por polvo estelar recién expulsado. Situada aproximadamente a 1.000 años luz de dis- tancia en la constelación del Cisne, la Ne- bulosa del Huevo presenta una estrella central oculta por una densa nube de polvo. Solo la nitidez de Hubble puede desvelar los intrincados detalles que insi- núan los procesos que dan forma a esta enigmática estructura. La Nebulosa del Huevo, también conocida como CRL 2688, se encuentra en la constelación del Cisne. Es la primera, más joven y más cercana ne- bulosa preplanetaria jamás descubierta. La Nebulosa del Huevo ofrece una oportuni- dad única para poner a prueba las teorías sobre la evolución estelar en sus fases fi- nales. En esta etapa temprana, la nebulosa brilla al reflejar la luz de su estrella central, que escapa a través de un “ojo” polar en el polvo circundante. Esta luz emerge de un disco polvoriento expulsado de la su- perficie de la estrella hace apenas unos cientos de años. Dos haces gemelos pro- cedentes de la estrella moribunda ilumi- nan lóbulos polares de rápido movimiento que atraviesan una serie más lenta y anti- gua de arcos concéntricos. Sus formas y movimientos sugieren interacciones gra- vitatorias con una o más estrellas compa- ñeras ocultas, todas enterradas profunda- mente dentro del grueso disco de polvo estelar. Las estrellas como nuestro Sol des- prenden sus capas externas cuando ago- tan su combustible de hidrógeno y helio. El núcleo expuesto se vuelve tan caliente que ioniza el gas circundante, creando las brillantes envolturas visibles en nebulosas planetarias como la Hélice, la Raya o la Mariposa. Sin embargo, la compacta Ne- bulosa del Huevo aún se encuentra en una breve fase de transición —conocida como etapa preplanetaria— que dura solo unos pocos miles de años. Esto la convierte en un momento ideal para estudiar el pro- ceso de expulsión mientras las pruebas forenses siguen frescas. Los patrones simé- tricos captados por Hubble son demasiado ordenados para resultar de una explosión E sta imagen reciente- mente procesada del Telescopio Espacial Hubble es la vista más clara hasta la fecha de la Nebulosa del Huevo. Se trata de una ne- bulosa preplanetaria, una estructura de gas y polvo creada cuando una estrella similar al Sol se aproxima al final de su vida. El hue- vo que vemos ahora aca- bará por abrirse, revelan- do una enana blanca en su centro y dejando su envol- tura para convertirse en una espectacular nebulosa planetaria. [ESA/ Hubble & NASA, B. Balick (University of Washington)] !

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