Universo enero-febrero 2026

38 ASTRO PUBLISHING tarios que todavía experimentan cambios dinámicos.» Los datos espec- troscópicos obtenidos con el instru- mento High-Resolution Echelle Spec- trometer (HIRES) en el telescopio Keck I revelaron que la atmósfera de la enana blanca está contaminada con 13 elementos químicos, evidencia de un cuerpo rocoso de al menos 200 kilómetros de diámetro que fue des- trozado por la gravedad de la estre- lla. «Esta es una de las poquísimas ocasiones en las que podemos obser- var pruebas directas de planetas siendo desgarrados y cayendo sobre una estrella muerta» , señala John O’Meara, científico jefe del Observa- torio Keck. «No conocemos muchos sistemas donde veamos enanas blan- cas contaminadas. Éste en particular contiene la mayor cantidad de ele- mentos pesados detectada hasta la fecha, lo cual demuestra que se tra- taba de un planeta rocoso y anti- guo.» Las atmósferas ricas en hi- drógeno de las enanas blancas sue- len enmascarar estas firmas elemen- tales, lo que hace que esta detección sea especialmente significativa. «Algo perturbó claramente este sis- ENERO-FEBRERO 2026 A strónomos que utilizan datos del Observatorio W. M. Keck en Maunakea, Hawái, han identificado un sistema planetario raro y antiguo que sigue siendo ac- tivamente consumido por su estrella central, la enana blanca LSPM J0207 +3331. Situado a 145 años luz de la Tierra, este sistema alberga el disco de escombros más antiguo y con mayor abundancia de metales pesa- dos jamás observado alrededor de una enana blanca rica en hidrógeno, planteando nuevas preguntas sobre la estabilidad a largo plazo de los sis- temas planetarios miles de millones de años después de la muerte este- lar, cuando la fusión nuclear ha ce- sado en la estrella. El estudio, dirigido por Érika Le Bour- dais, del Instituto Trottier de Investi- gación en Exoplanetas de la Univer- sidad de Montreal, ha sido publicado en The Astrophysical Journal . «Este descubrimiento desafía nuestra com- prensión de la evolución de los siste- mas planetarios» , afirma Le Bourdais. «La acreción continua en esta etapa sugiere que las enanas blancas tam- bién pueden conservar restos plane- Una vieja enana blanca sigue devorando su sistema planetario por Keck Observatory Meagan O’Shea traducido por Marcelino Álvarez E sta ilustración artística muestra una enana blanca de 3.000 millo- nes de años que acreta material de los restos de su antiguo sistema pla- netario. Inestabilidades gravitatorias hicieron que un planeta supervivien- te espiralizara hacia el interior y se desintegrara bajo intensas fuerzas de marea, formando un disco de es- combros. El análisis espectroscópico de la atmósfera de la enana blanca reveló la presencia de estos restos planetarios. [NASA/ESA/Joseph Olm- sted (STScI)] tema mucho después de la muerte de la estrella» , afirma el coinvestiga- dor John Debes, del Space Telescope Science Institute de Baltimore, Mary- land. «Aún queda un reservorio de material capaz de contaminar la enana blanca, incluso después de miles de millones de años.» Casi la mitad de todas las enanas blancas contaminadas muestran signos de estar acreciendo elementos pesados, lo que indica que sus sistemas pla- netarios han sufrido perturbaciones dinámicas. En el caso de LSPM J0207 +3331, una perturbación reciente — UNIVERSO

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