Universo enero-febrero 2026
23 ENERO-FEBRERO 2026 U na representación artística de un disco de polvo y gas que rodea al joven exo- planeta CT Cha b, situado a 625 años luz de la Tierra. Datos espectroscópicos del telescopio espacial James Webb sugieren que el disco contiene los materiales primordiales para formar lunas: diacetileno, cianuro de hidrógeno, propino, aceti- leno, etano, dióxido de carbono y benceno. El planeta aparece en la parte inferior derecha, mientras que su estrella anfitriona y el disco circumestelar circundante son visibles al fondo. [NASA, ESA, CSA, STScI, Gabriele Cugno (University of Zü- rich, NCCR PlanetS), Sierra Grant (Carnegie Institution for Science), Joseph Olm- sted (STScI), Leah Hustak (STScI)] parados por 74.000 millones de kiló- metros. Observar la formación de planetas y lunas es fundamental pa- ra comprender la evolución de los sistemas planetarios en toda nuestra galaxia. Es probable que las lunas superen en número a los planetas, y algunas podrían ser hábitats para la vida tal como la conocemos. Pero apenas ahora estamos entrando en una época en la que podemos pre- senciar su formación. Este descubrimiento fomenta una mejor comprensión de la formación de planetas y lunas, señalan los in- vestigadores. Los datos de Webb son inestimables para establecer compa- raciones con el nacimiento de nues- tro sistema solar hace más de 4.000 millones de años. «Podemos ver evi- dencia del disco alrededor del com- pañero, y podemos estudiar por pri- mera vez su química. No solo esta- mos presenciando la formación de lunas: también estamos presen- ciando la formación de este pla- neta» , afirmó la coautora Sierra Grant, de la Carnegie Institution for Science en Washington. «Estamos viendo qué material está acrecien- do para construir el planeta y las lunas» , añadió el autor principal Gabriele Cugno, de la Universidad de Zúrich y miembro del Centro Na- cional de Competencia en Investiga- ción PlanetS. Las observaciones in- frarrojas de CT Cha b se realizaron con el instrumento MIRI (Mid-Infra- red Instrument) de Webb, utilizan- do su espectrógrafo de resolución media. Un primer vistazo a los datos de archivo de Webb reveló indicios de moléculas dentro del disco cir- cumplanetario, lo que motivó un análisis más profundo. Debido a que la tenue señal del planeta queda en- terrada en el resplandor de la estre- lla anfitriona, los investigadores tu- vieron que separar la luz de la estre- lla de la del planeta mediante méto- dos de alto contraste. «Vimos moléculas en la ubicación del planeta, así que supimos que allí había información que valía la pena investigar y dedicar un año a extraer datos. Realmente requirió mucha perseverancia» , dijo Grant. Finalmente, el equipo descubrió siete moléculas portadoras de car- bono dentro del disco del planeta, entre ellas acetileno (C ₂ H ₂ ) y ben- ceno (C ₆ H ₆ ). Esta química rica en car- bono contrasta fuertemente con la del disco alrededor de la estrella an- UNIVERSO ! fitriona, donde los investigadores encontraron agua pero ningún com- puesto de carbono. La diferencia entre ambos discos ofrece evidencia de su rápida evolución química en solo 2 millones de años. Durante mucho tiempo se ha planteado la hi- pótesis de que un disco circumplane- tario fue el lugar de nacimiento de las cuatro lunas principales de Júpi- ter. Estas lunas galileanas debieron condensarse a partir de un disco aplanado de este tipo hace miles de millones de años, como revela la co- planaridad de sus órbitas alrededor de Júpiter. Las dos lunas galileanas más exteriores, Ganímedes y Calisto, están formadas en un 50% por hielo de agua, aunque presumiblemente poseen núcleos rocosos, quizás de carbono o silicio. «Queremos apren- der más sobre cómo nuestro sistema solar formó sus lunas. Esto significa que necesitamos observar otros sis- temas que todavía están en cons- trucción. Estamos intentando com- prender cómo funciona todo» , ex- plicó Cugno. «¿Cómo llegan a for- marse estas lunas? ¿Cuáles son sus ingredientes? ¿Qué procesos físicos intervienen, y en qué escalas tem- porales? Webb nos permite presen- ciar el proceso de formación de lu- nas y estudiar estas cuestiones de forma observacional por primera vez» . En el próximo año, el equipo utilizará Webb para llevar a cabo un estudio exhaustivo de objetos simi- lares, con el fin de comprender me- jor la diversidad de propiedades físi- cas y químicas en los discos alrede- dor de planetas jóvenes.
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